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viernes, 1 de agosto de 2014

PRIMERAS PRUEBAS CON ISOMALT

En los últimos meses he oído hablar mucho del Isomalt, un tipo de azúcar muy utilizada en repostería, ya que no cristaliza, favoreciendo la creación de diferentes elementos decorativos. Yo me decanté por la marca Homechef.

A la hora de manipularlo hay que tener mucho cuidado puesyo que puede producir quemaduras importantes si entra en contacto con la piel.

En esta ocasión, quise probar una receta de Masterchef en la que elaboraban unos muelles con este mismo material. No pude adquirir glucosa, por lo tanto cuando conseguí hacer el muelle con el taladro se me rompió parte de él. Sin embargo, estoy bastante contenta con el resultado para ser la primera vez que lo utilizo.

Lo primero que tuve que hacer fue encontrar un sustituto para el aparato que utilizaban en el programa para dar forma a los muelles. Estuve buscando en Internet y había alguna página que lo vendía pero el precio es desorbitado, así que con ayuda de mi padre elaboramos el nuestro casero. Compramos una pata para una mesa y cortando los extremos, pudimos engancharla al taladro, dando el mismo efecto que el artilugio de compra.

Una vez preparado el material, tenemos que derretir el azúcar en una cazuela con unas gotas de agua hasta que adquiera una apariencia transparente. A continuación, añadimos el colorante y removemos hasta que se incorpore totalmente al azúcar. Una vez teñido, debemos esperar hasta que el azúcar adquiera la consistencia óptima que nos permita hacer los muelles, para ello, con un batidor, vamos tocándola hasta que se vayan formando hilos. En este momento, mojamos el batidor con el azúcar y lo colamos encima del cilindro impulsado con el taladro hasta que se forme el muelle.

Además de muelles podemos elaborar hilos, letras, figuras...etc

Tenía que hacer una tarta para celebrar el cumpleaños de mi hermana, así que aproveché la ocasión y la decoré con isomalt. Este el es resultado:
















TABERNA CABILDO

Uno de los motivos por los cuales a un celiaco le interesa visitar San Lúcar de Barrameda tiene nombre propio: "Taberna Cabildo", situada en la céntrica Plaza Cabildo. Un auténtico paraíso para los celiacos en el que el 95% de la carta es apta para celiacos. El hijo del cocinero es celiaco, de ahí su preocupación por el colectivo.

En su carta los platos aparecen marcados con tres tipo de espiga barrada: verde, naranja y roja. La verde nos indica que ese plato se encuentra exento de gluten, la naranja que existe la versión con gluten y sin; y por último la roja que indica que ese plato contiene gluten y no se puede adaptar.

Para asegurarse una mesa hay que llegar pronto porque a partir de las 21.00 se llena y tienes que estar esperando al lado de las mesas para encontrar una, pero merece la pena. La carta es muy amplia, con una gran variedad de pescado frito, montaditos, tortillas de camarones...etc. Los platos aptos para celiacos se diferencian con servilletas verdes.

Estos son algunos de los platos que probamos los días que fuimos a cenar allí:












HOTEL PLAYABALLENA, CADENA SENATOR

Después de unos meses sin poder escribir vuelvo con una entrada dedicada a uno de los hoteles de la cadena Playa Senator. Como muchos ya sabréis, tienen un acuerdo con F.A.C.E, mediante el cual todos los hoteles de la cadena ofertan menús sin gluten con total garantía. 

El año pasado, nuestra experiencia en el hotel PlayaCanela fue muy positiva, al igual que este año, que incluso fue mejor que el  pasado en el sentido de la variedad. Nada más llegar al hotel, indicamos que había dos personas celiacas y fuimos a hablar con uno de los encargados de sala en el buffet. Allí nos explicaron que teníamos dos opciones: por la mañana, después del desayuno nos indicarían cuáles eran los platos aptos del buffet y nosotras podríamos cogerlos directamente de las mesas, o, por el contrario, un menú de carta, en el cual por la mañana elegiríamos lo que comer tanto en el almuerzo como en la cena. Además, también tenían todo tipo de productos específicos como pizza, pasta, e incluso te podían empanar cualquier tipo de carne o pescado. Al principio, comenzamos con la segunda opción, en la que nos traían exactamente lo que pedíamos en el desayuno, sin embargo, como nos habían aconsejado, de este modo restábamos en variedad porque no podíamos decidir en el momento que nos apetecía comer. Por ello, lo que acabamos haciendo fue pedir algo a la carta, el primer plato por ejemplo, y el segundo cogerlo de la plancha acompañado de patatas, ya que generalmente la mayoría de lo que había en las planchas era apto. Había numerosas planchas, una por cada producto, de modo que si uno de ellos no era apto no había problema con la contaminación. De todos modos, si en algún momento percibíamos que había mucha gente o que no nos daba seguridad algo de fuera, bastaba con indicarlo y nos sacaban el mismo plato desde dentro. 

Los últimos días de nuestra estancia había más aglomeraciones en las planchas, así que nos decantamos por pedirlo casi todo de carta, los mismos platos que en el buffet, y así evitábamos la espera y cualquier riesgo de contaminación cruzada.

El trato de todo el personal fue muy bueno, pero en especial de Alejandra, quién estaba constantemente pendiente de nosotras. Un día habíamos pedido una carne con patatas de segundo, pero al pasar por el buffet vimos  hamburguesas y nos apetecieron. Le preguntamos a ella si podíamos y nos dijo que esas no eran aptas, pero nos ofreció sacarnos en el momento otras de dentro que sí lo eran. Este tipo de anécdotas reflejan perfectamente la preocupación del personal del hotel por las dietas sin gluten, en especial, de Alejandra, quién estaba siempre pendiente de vernos llegar para sacarnos rápido el desayuno, nos ofrecía gran variedad de platos aunque no los hubiera ese día en el buffet...etc. Desde aquí, agradecerle su atención y trato impecables. 

Con respecto a los desayunos había una gran variedad de productos, desde tostadas, magdalenas, brioches, churros...etc. 

Me habría gustado hacerle fotos a todos los platos, pero la mitad de los días nos los comíamos antes de poder hacerle una foto. Esta es una pequeña recopilación de los platos que ofrecían:

DESAYUNOS:












COMIDAS Y CENAS:



















POSTRES:

También había una amplia oferta de postres, que siempre se sacaban de dentro, entre ellos: arroz con leche, crema catalana, flan, natillas, tocinillo de cielo, gelatinas, crepes con diferentes rellenos...etc



Muchas gracias a todo el personal del hotel por el trato recibido. Así da gusto viajar sin tener que preocuparse en absoluto por la comida y pudiendo disfrutar de ella como cualquier otra persona.